domingo, 20 de mayo de 2018

AFORISMO FINAL

El hombre desnuda la piedra
y a cada golpe se vuelve polvo
y al polvo vuelve.

Blanco cabello de plata,
cuerpo blanco,
blancas manos, caricias blancas.

Disparos de nieve sin madrugada,
diamante que incide,
querube que guarda.

El hombre también me desnuda,
me arrastra la piel con su abrazo,
desviste mis blancas palabras…

El hombre no hace al poema,
la poesía inventa al hombre.

domingo, 13 de mayo de 2018

OCÉANOS DE PIEL
"Se um dia alguém perguntar por mim
Diz que vivi para te amar"
- Salvador Sobral
Cuando llueve y hace frío
y mis papeles se llenan de almidón
me cubro con la nube de tu boca,
que siempre deja pasar el sol.
Algodón de caricia que sigue mis pasos.

El gato que llora la mañana
también respira tu recuerdo
y yace en las flores del tejado:
son tus manos despertando,
sujetándome el amor.

Y cuando tengo frío…
cuando tengo frío, amor,
subo al barco de tus ojos
y navego por tu voz,
y bebo el agua de tus labios
y piso tierra en tu calor.

Cuando tengo frío, amor,
vuelvo a las olas de tu abrigo
y me arrastra hasta tu abrazo la corriente,
y tu soplo siempre empuja mi navío,
y tu cuerpo sigue siendo continente…

mi continente.

miércoles, 28 de marzo de 2018

PROMETEA

como una mota de polvo
cruzo el aire hasta otra orilla
insignificante y escueta
entre barrote y barrote
voy cruzando la frontera
entre el espacio y el hierro
entre el hierro y el espacio
que queda entre mí y yo
qué queda entre mí y yo
si crecer conmigo es
vivir sin signos de puntuación

miércoles, 21 de febrero de 2018

MI PATRIA ES UNA NOTA DE TU VOZ

Me lates en todos los corazones…
en el de la poesía, en el de las noches,
en el beso al despertar.

Y si bailas, suena la vida
y es jazz el compás de tus caderas.

Ando, como un funámbulo, sobre la línea de tu figura,
ese hilo de verso y caricia del que penden mis sueños.
Si me caigo, me deslizo hasta tu pecho
y emerjo entre las sombras de tu abrazo.

La playa de Monterosso guarda tu memoria táctil
y te bebo a pequeños sorbos de todos sus manantiales…
y nunca sacio mi sed de tus labios bicolores.

Y te siento, mujer, en cada parte de mi cuerpo.
Escucho en todas las palabras el idioma
que sólo tú y yo comprendemos.
Los versos que quiero escribirte
son un pájaro en la antena parabólica
que trae tu recuerdo.

La única bandera en la que creo
es la de tus ojos, ondeando sobre mí
y mi patria es una nota de tu voz
cuando cantas y me encuentro entre tus besos.

martes, 13 de febrero de 2018


SIGLAS DE AMOR

Mujer, mujer de amor,
a los pies de tu pecho vivo.
Rozas la brisa, mujer,
inocuamente en mi abrigo.
Amo sin criba, amor,
Por eso siempre te escribo.

A veces dibujo en el aire
versos de sol y caricia.
Otras, los hallo en tus labios,
nacen siempre contigo.

Lucen tus ojos, mujer,
oníricos, sobre mis noches.
Periplos de amor hallado
en la oscuridad, el beso:
zaguán del verso enamorado.

domingo, 14 de enero de 2018

EL PATIO

Suenan todos mis delirios.
Me enredo en los astros de la noche por los que me olvido
y sueño con muerte
y un pájaro herido que grita mi nombre con voces inertes,
y luego la nada,
y luego el silencio que deja la vida cuando se te apaga
y risas y ruido
y crueles caricias de ojos que miran algo indefinido
que no será nada,
que no será más que una herida que tapa mi vista cansada.

Pero me ha vencido
y el hueco del árbol y el nido del llanto construyen las sombras…
y yo me he perdido,
y ya no consigo salir de este patio, oscuro de frío.

miércoles, 10 de enero de 2018

PICCOLI STIVALI

Se abren mis labios en flor
como regados por tu viento suave.

Hay un bosque nevado
en tus pupilas, reflejados,
puedo ver mis sueños cuando duermo
y cuando despiertas
amanecen todos los ojos mirándome.

Como una enredadera, trepas todas mis edades
y al final
siempre alcanzas la luz en la hendidura.
Se me tuercen las líneas y tú
deslizas caricias y las dejas caer
y yo,
que pierdo siempre todo en las tintas,
recupero tus manos y las verso.
Son el único sol que necesito.

El aire se viste con tu voz
y va poblando el mundo de todas tus conquistas.
Has clavado tu bandera en estos dedos temblorosos,
que escriben siempre con tu nombre mis páginas.

Nunca sé cuánto amor te llevas
pero sí que el que dejas
florece y germina en todos mis sentidos
y las raíces son tan grandes
que al final siempre te encuentran.

Búscame en la tierra de tu cuerpo.