lunes, 14 de agosto de 2017

HUÉSPED

Una mujer me habita todo el cuerpo.   
Vive en mi pupila. Pasea mis pestañas.
Se descuelga de mi nariz,
duerme en mis labios.
Se desliza en mi cuello como soplo de aire
y aterriza en mi clavícula como una pluma suave. 
Inventa un lenguaje en mi pecho desierto
y lo agujerea de palabras que siembra en la piel.
Baja, paso a paso, mis costillas hasta el vientre
donde baila y se deshace como papel en el agua.

En mis manos, lava su pelo de noche
y con mis dedos seca su infinita desnudez.

Se descalza en mis caderas
y corre por mis muslos, dejándose llevar
por el viento que gime en la cumbre de mis rodillas.
Se lanza al abismo de mi pierna
y el mar de mis tobillos, la recoge con dulzura.

Después se abraza a mis pies
y sueña en mis caireles, donde todo lo ocupa...


Y vuelta a empezar.

jueves, 10 de agosto de 2017

ANDRÓMEDA

Inútilmente abrazo las estrellas
como buscando así, un calor que ya no existe
en mi cuerpo deshabitado.

Mis manos, que hasta entonces habían estado vacías,
sintieron la ausencia de plenitud
cuando tocaron tu pelo
y se llenó mi piel de semillas
que sembraron de amor mi cuerpo,

ahora, que se desmembran
y buscan ternura en un hueco
donde no alcanza a pasar la luz,
pero bombea dolor a mis brazos
y deseos de huida...

Ahora, que me despierto
y sólo encuentro desorden en la almohada
y restos de sueños secos que coagularon en algún olvido
de esos a los que nunca me supe enfrentar...

Ahora, que las palabras son un colchón de dudas
que se clavan en mi pecho hasta teñirlo de un dolor
que sigue regando las flores que plantaste,
inmarcesibles a mi prematura ausencia...

me dejo llevar por el agua
y que mis manos se arruguen de frío.
Y que el reflejo de la luna me entierre entre mi piel
y me catasterice hasta brillar en un cielo
donde siempre pueda encontrarme...

y donde siempre puedas encontrarme tú.

domingo, 6 de agosto de 2017

POEMA FRÍO

Al mar lo forman mis noches de seda
si lloro al aire las horas sin ti.
El viento es un arma blanca de manos
que oprime mi cuello al llegar el alba.

La cama es un lecho de cruces de piedra
que nunca contestan mis dudas de miedo.

Es de noche
y hace mucha soledad.

sábado, 5 de agosto de 2017

MÁRMOL GRIS

Nadie soy.
Nunca más seré.

Todo seguirá y nada tendrá sentido.
Los días serán igual de tristes que yo.

El espejo me devuelve un vacío irreversible
y en las cuencas de mis ojos ya no cabe más dolor.
Lloran, y son cenizas las lágrimas
que caen al pozo del alma sola.

Tengo a mi pena durmiendo en un colchón.
Por las noches la observo y sueño con su voz,
que nunca me abandona, ni sueña desaparecer.

Cierra la puerta y deja un cadáver
que, en ocasiones, se parece mucho a mí
pero seguro, no guarda tanto amor innecesario.

Cada día soy menos.
Hoy no tengo valor para mañana,
ni el mañana tendrá valor para mi ayer.

jueves, 27 de julio de 2017

DE TUL Y AZAHAR

Tengo la pena, como una náusea, 
metida en el pecho de las soledades.
Ojalá se la tragara el mar.

Las olas se asoman al ras de mis ojos
y los llenan de oscuras golondrinas
que ya no sueñan con volver.

Siento que eres el cielo estrellado
y te forman estrellas
de tul y azahar.

La Luna se cubre de cardos insomnes
que florecen buscando la luz blanquecina
y hieren y ahogan su aura de plata,
que cae como cristal.

Las grietas no admiten la luz de este mundo,
mis ojos no alcanzan a verlas sanar.
Mi pecho es un campo de besos muertos.
Los versos son horas que nunca se van.

Siento que eres la noche estrellada
y te forman estrellas
de tul y azahar.

miércoles, 26 de julio de 2017

CORAZÓN DE ESPERPENTO

Desencajada la mandíbula,
quedó el hueso del hastío
colgando, inerte
sobre el engranaje cadavérico
de mi cuerpo frío.

Si eres música, yo bailo
esquelética y deshecha
sobre mi triste sepultura
sin flores ni epitafio,
y con el cuerpo en tierra
no hay guerra en esta piel
que logre resucitarme.

Pero deshaces la geometría y los tratados de paz.
Y eres jazz, y no bailo
porque sólo estás tú.
Y los muertos se asoman para verte bailar.
Y las fosas vacías se llenan de versos
que florecen y se abren de ternura contenida,
la misma que hiberna cuando te marchas
y se escarchan las caricias de mis palabras.

No es el mar, son tus labios
los que, al ir a beber,
lejos de quitarme la sed,
dejaron este árido espacio
donde poder naufragar.

Qué cosas tienes, amor,
que todo lo gris que tocas
lo dotas de color.

jueves, 20 de julio de 2017

NOCHE EN HANNIGAN & SONS

Bajo desnuda por las colinas de tu cuerpo,
desnudo.
Desnudos besos, besos mojados
de lluvia, esclavos.
Ánades escuálidas de amor,
pálidas,
emigran a cálidas caricias en tregua.

Tu boca es un portal de silencio
que desaparece cuando me nombras.

Tu boca una copa ausente
de ron y de dulzura.  

miércoles, 12 de julio de 2017

TESTIMONIO

Puedes.
Me atrapas al vuelo.
Tus alas me dan calor.
La noche baja por los cuatro lunares de tu brazo.

Tengo los ojos rojitos de mirarte.
Me dejo caer hasta tus manos,
te encuentro descalza,
te enredo en mi pelo rizado.
Resbalo por las espirales de tu piel.

Me cuelgo de tu boca,
me encuentro con tus astrolabios.
Catasterizas mis palabras con mirarlas nacer.

Respiras y crece un jardín en tus brazos,
donde echo raíces que riegas por mí.
Tu pecho es un campo de flores de vida
que traen la primavera cuando alzas la voz.

Lo único que sé del amor,
es que se parece mucho a ti.

lunes, 10 de julio de 2017

ASÍ, COMO TU CUERPO

Tengo tanto,
tanto miedo de las sombras
que me asedian en la noche de mi cuerpo.
De que la llama baile así, como tu pelo
y se apague en este cuadro de tristeza
y ya no queme las heridas por el frío.

Si escupen palabras las esquinas
acudirán tus brazos y,
en forma de paraguas,
abrazarán silencio y deseos de hogar.

Pondrás tus labios de tejado,
da igual si no son rojos;
tus ojos serán alba y tu costado
la luz de media luna que duerma a mi lado.
Y el caminito de besos,
hasta tu pecho, aferradas,
van mis dos manos siguiendo mi boca
y son tus lunares estrellas
que guían mis pasos a oscuras.

Tu cuerpo hace así, una ensenada de ternura
y me sobran espacios para vivir.

viernes, 5 de mayo de 2017

FLORES EN LA TUNDRA

¿De qué color era tu ternura?
Descendía caliente, al ras de las sábanas
y se colaba en la piel, como cala el invierno en las ropas.

Siempre sé que amanece si despierta en tus manos,

buscando epifánicas caricias
recojo mis pedazos ciegos
y son de tu piel, morena,
blancos los dedos que colorean mi cuerpo.

Así, me amordazo la tristeza
y la abandono en los borradores de tus besos
cuando me buscas en la noche
y me confundo contigo.

Florece la tierra, adornada de caireles
y mi espalda se vuelve primavera
cuando esa vieja canción llueve en tus labios.

Da igual de qué color sea tu ternura,
siempre asola las sombras de mi cementerio.

domingo, 12 de marzo de 2017

SANGRE DE PRIMAVERA

Herida soy, y vengo herida.
Escucho las miradas de los transeúntes,
sombras desbordadas en la viscosidad del aire.

Abrazo las flores que dejan tus manos
que coman las paredes de esta habitación.
Los pétalos son sogas en derredor de mis sílabas
que se abren al son del llanto de un niño.

Aquí no existe tu patria.
Dejo a mis palabras que luchen sobre mi cuerpo
y luego las fusilo al alba

y no soy yo, son mis ojos
los que oprimen esta soledad dormida.

Esta herida, que es mi cuerpo,
encierra dentro al mar.
Las olas
se llevan los besos que dejé en la orilla.
No quedan más que huellas para los lirios de tu cementerio.

Los pájaros anuncian la llegada de la primavera,
mi corazón sanciona el sol de media tarde
y lo vuelve madrugada.

miércoles, 22 de febrero de 2017

ACTO PRIMERO

Bailamos
como lobos de fauces abiertas,
labio a labio,
desencontrados.

Tus piernas, un libro que se abre
y derrama sus versos
al calor de las sábanas,
rodean mi espalda en desaliento
y oprimen mi cuello hacia el abismo.

Los labios, en tanto, se entreabren.
Las manos, a tientas, se sitúan:
unas, a la orilla de tus muslos;
otras, al colchón expectante.

A ciegas, te encuentra mi saliva
el sexo encarnado en deseo
y tu vientre se abraza a mis dedos,
como río al caudal de tu cuerpo.

Las caderas son dos golondrinas
que remontan el vuelo
y las alas,
dos gotas de lluvia mojadas
por el curso de tus latidos.

Así, se abre el cielo desnudo
y un relámpago cruza tu vello,
y tu bello sonar se propaga
y rebota en éxtasis,
consumido.

miércoles, 15 de febrero de 2017

ADAGIO

Antes de hablar, pide permiso.
Córtale olas al mar.

Vengo a llorar a los parques
para suplir la falta de lluvia.
Ando rápido, a ninguna parte,
como movida por el sueño.

Llama antes de entrar.
No tengo remedio.

Tengo frío y me desnudo,
me arranco la ropa mojada de ausencias.
A tiras,
la piel se descubre.
Caireles de besos
se funden conmigo.
De sangre, en mi rostro,
se hacen las noches
el amor en silencio.

Las estrellas apagadas
me pertenecen.

Pétalo a pétalo
caen deambulantes las palabras
del cielo de tu boca
al mar de mis delirios,
como si nada, aparte de mí,
pudiese hundirse en mi carne
tan plácidamente como yo lo hago.

Sólo yo clavo tan honda esta bandera
en la herida más transitada de mi pecho...

pero siempre cicatriza
(pero siempre resucito).

jueves, 9 de febrero de 2017

EL VINO A SU TEMPERATURA...

Y yo a la de tu pecho.
Lluevo y no hay nadie
que salve mis palabras del tránsito
de humedad y áridos cuerpos
que se niegan el amor.

Un triste piano compone caricias
que suenan en los labios que se besan en los parques
y mis manos atrapan torpemente,
esperando que ellas puedan oírlas también.
A veces, las escucho en algún que otro portal.

Pero no son mis sueños los que deben oírlas.

Pobres almas que sueñan
y el agua fría las revierte.

martes, 31 de enero de 2017

DE MÍ Y OTROS DELIRIOS
"Rompe el mar -o tu ausencia- en el recuerdo"
- Ángel González.
Me cortaron las alas.
Me encadeno, tal vez.
Me dejan corazones en mis piezas de ajedrez.
Tengo manos calientes.
No sé colorear,
tampoco las palabras que dedico a trasnochar.
Me da miedo lo obscuro.
Me aprisiona el dolor.
Vivo bajo la cama de un monstruo encantador.
Guardo todos los besos.
La ternura me mueve.
Mis versos aparecen siempre que llueve.
El amor no me salva
de la guerra conmigo.
Echar de menos es mi mayor castigo.
Me aprisiona el recuerdo.
No me gusta bailar.
A lo único a lo que siempre regreso, es al mar.
La piel que no habito.
Me cantan canciones.
Escribo para no tener que dar explicaciones.
Me asfixio en el aire.
Me busco, me pierdo.
Viajo en un satélite (lunar) en tu hombro izquierdo.

Me encuentro,
no hablo.
Huyo de mí.

Me encierro en mi carne,
me rompo al sentir.

Me encuentro,
no hablo.
Me quedo por ti.

jueves, 26 de enero de 2017

EL BLUES DE LAS MANOS FRÍAS

Estira, cariño,
a mi piel ya no le quedan besos que romper.

Estira, cariño,
dueles menos que pintar con un lápiz gastado.

Bébeme, cariño,
soy pecado en medio de un vaso vacío.
Busco unos brazos que hagan forma de tejado
por si, bajo ellos,
existe algo a lo que llamarle hogar.

Mis hojas se caen porque siempre es otoño
y andan encorvadas a la próxima estación.
Nunca hay parada.
Siempre es espera.

Niégame, cariño, las horas
sin cielo, sin nada a lo que llamar amor.
Agujas de tiempo con hilo de seda
débil, endeble al dolor.

No estoy yo al fin de la busca.

Llórame, cariño,
que ya no sé llover.

Lluéveme, cariño,
que ya no sé llorar.

¿Cuánta ceniza seca entre mis versos
voy a tener que recoger?

Hace frío, cariño...
arrópame.
Pero ya no respondí.
El silencio hurgó en las cicatrices
y tampoco encontró a Dios allí.

Óyeme, cariño.
No destapes tus oídos jamás.

¿Me oyes ahora, cariño?
Espero que mi voz nunca se alce hasta ti.

lunes, 16 de enero de 2017

CÁRCEL ME ARRANCA
"Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea."
- Miguel Hernández.
Me comes por dentro como fieras de hielo,
pero es fuego, en cambio,
lo que mana de ti.
Llevas la boca incendiada de sangre,
de sangre de besos,
de llanto, de versos,
de entrañas, de mí.

Si lloro, mis alas, se mojan de miedo;
si no, mis pupilas, se inundan de azul
y el salitre del mar no cura
esta soledad marchita.

Llamo al silencio:
ecos de voces ausentes,
tu cuerpo comunica.
(Volar hacia el suelo, sólo fue naufragar
en derrotas de vencidos de ojos rotos
y horas tristes.)

Me arañas por dentro sin romper,
porque si rompes
no quedará espacio para el placer.
No quedará dolor para alimentarte.

Me comes como las bestias
muerden sus presas de cielo,
me tragas cruda y digieres
cenizas, alcohol y viento.

Te encierras en mi carne
y naces como una flor de la tierra,
rompiendo la piel.